La Dolce Corsa

01.09.2026 – Donde nacen algunos de los automóviles más deseados del mundo, PODIUM_ encontró el escenario perfecto para dar paso a su vertical de viajes.

La Dolce Corsa
Italia fue el escenario. El Motor Valley, el punto de encuentro. Durante ocho días, PODIUM_ recorrió algunos de los lugares que han definido la historia del automóvil italiano, combinando conducción, cultura automotriz y acceso a algunas de sus marcas más emblemáticas.
El viaje comenzó al volante de automóviles clásicos, recorriendo las carreteras del Lago di Como hasta Villa Melzi. Una primera aproximación a la cultura italiana desde el placer de conducir y la belleza de los automóviles de otra época.

MONZA · THE LEGACY OF SPEED

La Dolce Corsa
En Monza, la experiencia tomó velocidad. El recorrido llevó a PODIUM_ a uno de los circuitos más reconocidos del mundo.
Un escenario fundamental para comprender la tradición competitiva que ha acompañado a la industria automotriz italiana.

MODENA · THE HEART OF MOTOR VALLEY

La ruta continuó en Bologna, entre museos, fabricas y carreteras, entrando en el territorio donde el diseño, la ingeniería y la competición forman parte de una misma cultura.

SANT’AGATA BOLOGNESE · THE BULL

Lamborghini llevó la experiencia un paso más allá: desde la fabrica, y el museo, pasamos al volante de un Gallardo y un Huracan Super Trofeo. Una jornada dedicada a experimentar directamente el carácter de sus deportivos y descubrir la evolución de una marca que convirtió el performance en una expresión de diseño.
Ferrari cerró el recorrido por la Motor Valley con una experiencia de conducción, seguida por sus museos y una visita a la fábrica.

Pagani · la storia di un sogno

En Pagani, la bandera ondeante de Colombia a las afueras del museo fue una recepción inesperada para lo que iba a ser un tour por la colección privada de Horacio Pagani, guiado por él mismo.
La Dolce Corsa
De su propia voz, Horacio compartió las historias y decisiones detrás de algunas de las piezas que forman parte de su colección, convirtiendo la visita en un encuentro cercano con la visión que dio vida a la marca.
El viaje terminó ampliando la mirada hacia otras expresiones del diseño y el performance italiano, con una visita a Technogym. La Dolce Corsa dejó la misma conclusión: hay automóviles que se conducen, y otros que forman parte de una cultura.

Agradecemos a cada una de las personas que hicieron parte de este tan especial viaje.
La Dolce Corsa